Interior de un restaurante pequeño preparado antes del servicio

Restaurantes y hostelería

Webs para restaurantes que llenan mesas

Tu carta siempre al día, reservas sin llamadas y buenas reseñas bien visibles. Todo pensado para el móvil, que es donde te van a buscar.

Qué necesita de verdad la web de un restaurante


La carta, sin PDF

El PDF es el enemigo. Se descarga lento, se lee fatal en el móvil y Google no entiende qué platos tienes. La carta va en la web, en texto, y la actualizas tú en dos minutos.


Reservar sin llamar

Mucha gente decide dónde cena a las once de la noche y no va a llamar. Si no puede reservar en ese momento, reserva en otro sitio.


Salir en Google Maps

Para un restaurante, la ficha de Google vale tanto como la web. La configuramos y la enlazamos con el sitio para que el horario y la carta cuadren en los dos sitios.


Qué incluye tu web

  • Carta editable por ti
  • Reservas online integradas
  • Galería de fotos del local
  • Reseñas de Google visibles
  • Horarios y días de cierre
  • Menú del día actualizable
  • Ficha de Google Maps
  • Enlace directo a cómo llegar

Errores que vemos una y otra vez

La carta en PDF

Además de leerse mal, Google no puede indexar los platos. Si alguien busca arroz negro en tu ciudad, tu restaurante no aparece aunque lo tengas en la carta.

Fotos de banco de imágenes

Se nota, y resta. Es mejor una foto decente hecha con el móvil de tu comedor real que una imagen de archivo de un plato que no sirves.

El teléfono como única forma de reservar

Pierdes todas las reservas de quien decide fuera de tu horario de atención, que suele ser justo cuando la gente planifica.

Te montamos el ejemplo de tu restaurante

Desde 590 euros, publicada en diez días. Escríbenos y te preparamos cómo quedaría la tuya.